
La Historia del Miriti
De palma amazónica a Patrimonio Cultural de Pará — conoce la trayectoria del miriti y sus artesanos.


¿Qué es el miriti?
La biodiversidad del Amazonas desempeña un papel crucial no solo en la preservación del medio ambiente sino en el desarrollo de alternativas económicas sostenibles. Entre los muchos tesoros de esta vasta selva tropical, el miriti se destaca como un recurso con gran potencial para la bioeconomía regional. Originaria de las áreas inundables del Amazonas y el Cerrado, la palma de miriti, conocida como buriti, buri o muriti, es reverenciada por algunas comunidades indígenas como el "árbol de la vida". Además de su importancia cultural, el miriti ofrece innumerables beneficios prácticos. Su fruto es rico en vitaminas A, B y C, y aporta calcio, hierro y proteínas esenciales.
El aceite extraído del fruto es muy valorado por sus propiedades medicinales. Rico en carotenoides, se utiliza en el Cerrado como vermífugo, cicatrizante y fuente natural de energía. También se usa en la industria cosmética en cremas, champús, protectores solares y jabones.
En el contexto económico, la fibra del miriti desempeña un papel fundamental en la artesanía. Su fibra resistente y maleable se utiliza en la confección de juguetes, objetos decorativos y cosméticos. Esta práctica no solo valora los recursos naturales de la región sino que preserva y promueve las tradiciones culturales. En suma, el miriti es mucho más que una planta del Amazonas; es un símbolo de la riqueza y diversidad de esta región.
Los juguetes de miriti
Los juguetes de miriti, expresión artística de la artesanía típica de Abaetetuba, se confeccionan a partir de la pulpa o esponja del miriti, una palma común en las áreas de várzea del Amazonas y abundante en el municipio. Abaetetuba está situada en la zona fisiográfica Guajarina, a orillas del río Tocantins.
Fundada en el siglo XVIII, la ciudad tiene topografía plana. El clima cálido y húmedo favorece el desarrollo de los miritizales. Estos juguetes, verdaderas obras de arte, reflejan el deseo de transformar sueños en materia tangible. El artesano Antonio Silva revela:
"Aprendí a hacer juguete de mi propia cabeza, mirando a otros hacer, aprendí, pero nunca imité a nadie."
La vaga historia de los orígenes
La historia de los juguetes de miriti tiene sus orígenes perdidos en la cultura oral amazónica. En Abaetetuba se cree que los niños fueron los primeros en usar el miriti para crear pequeños juguetes. Posteriormente, estos juguetes se integraron al Círio de Nossa Senhora de Nazaré en Belém, que se remonta a 1793. Hoy los juguetes de miriti están tan entrelazados con la procesión que se han convertido en uno de sus símbolos culturales más representativos.

El Círio de Nazaré es la mayor manifestación católica de Brasil, realizada anualmente en Belém. Es una celebración que trasciende la religión. La conexión de los juguetes de miriti con el Círio revela su naturaleza cíclica. Durante la fiesta se convierten en objetos de devoción y gratitud.

Así, los juguetes de miriti son un ejemplo notable de cómo el arte y la religión se entrelazan en la cultura amazónica. No son solo objetos de entretenimiento sino expresiones de devoción, tradición e identidad.

"El bosque da muchas cosas buenas ¿no? Pero una es especial, la palma de miriti. Para mí, el árbol bendito tiene un significado muy importante. Porque me salvó la vida. Y llegué a amar más a las personas después de amar el bosque, ¿sabes?"
¿Cómo se fabrican?
Como ya se mencionó, los juguetes se esculpen en un material conocido como fibra del miriti, una sustancia vegetal ligera y flexible. La palma crece abundantemente en la región de Abaetetuba. La intensa producción de juguetes en Abaetetuba está impulsada por la gran cantidad de palmas de miriti en el municipio.
La densa red fluvial proporcionó condiciones ideales para la proliferación de esta especie. Para preparar la fibra para el tallado, se retiran las fibras duras y los troncos de pulpa se dejan secar al sol. Los artesanos adquieren el material entre noviembre y julio del año siguiente.
El proceso artístico
La producción de juguetes de miriti revela la profunda conexión entre el artista y su creación. El artesano no solo ejecuta la obra sino que la moldea con un toque estético singular. Los procesos técnicos incluyen corte, lijado, montaje y pintura. El artesano de juguetes de miriti es como un escultor de sueños.


Sentados en el suelo o en un taburete, el artesano establece una relación íntima con los materiales. Con sus manos manipula con cuidado un pedazo de miriti. Después de esculpir, las partes se montan con pegamento o clavos. Algunos artesanos mantienen el color natural, otros pintan con colores o símbolos.
Tipos y características de los juguetes
La diversidad de objetos producidos es amplia. Ejemplos incluyen la "montaria", canoas de vela, barcos, yates, la "cobra-que-mexe", el "tatu", el "soca-soca" y otros que representan la inventiva del caboclo.


Siguiendo la misma concepción cromática están las "pombinhas" y los "dançarinos", entre otros ejemplos de la variada tipología de juguetes de miriti. Los artesanos complementan con otros materiales según la necesidad: algodón, arcilla, telas, clavos, pegamento, resinas, pinturas, etc.
Fábrica de sueños: un núcleo de transformación social y cultural
La "fábrica de sueños" es un espacio artístico y comunitario en el barrio Cristo Redentor en Abaetetuba. Está vinculada a MIRITONG (Asociación de Arte Miriti) y es parte de los esfuerzos del maestro artesano Valdeli Costa y su familia. El proyecto comenzó en 2002, ofreciendo talleres de teatro, danza, música y artesanía, y creó el grupo de teatro MIRITINS, compuesto exclusivamente por niños.
Actualmente está coordinado por Gizele Alves y los arte-educadores José Antônio y Augusto Neves. El objetivo es contribuir a la formación ciudadana a través del teatro, promoviendo el respeto, la solidaridad e incentivando el estudio y la vida familiar y social.


MiritiFest
El Festival del Miriti (conocido como MiritiFestival o MiritiFest) es un evento cultural del municipio de Abaetetuba, la "Capital Mundial del Juguete de Miriti". Se realiza anualmente en abril o mayo. En 2009 se convirtió en Patrimonio Cultural del Estado de Pará.
El primer MiritiFestival surgió en 2004 por iniciativa de ACA, Asamab y SEBRAE. En la primera edición pasaron unos 30.000 visitantes. En 2008 la fecha se cambió a junio; en años siguientes el festival volvió al período tradicional. El lugar pasó a ser la Praça da Bandeira.
En 2013, Asamab y SEBRAE divergieron por la creciente interferencia de la entidad privada. La ruptura se oficializó en 2014, cuando Asamab pasó a tener mayor autonomía en la organización del festival.
El festival se consolida como potencia de talentos y arte; el municipio de Abaetetuba recibe el título de "Capital Mundial del Juguete de Miriti", con mayor visibilidad y oportunidades para la economía creativa.